lunes, 11 de agosto de 2008

Y 3 meses después...

Eucatástrofe... la persona especial tomó una decisión... y me eligió a mi... por sobre las cosas que tantas veces cuidaba yo nadar en contra... No puedo dejar de agradecer que pueda todavía existir gente que me elija sobre cosas que de entrada pudieran parecer más atractivas.

Las reglas no han cambiado sin embargo. El mundo afuera sigue su cauce y la corriente parece ser más fuerte porque no faltan quienes no quieren ver a dos de sus antiguos elementos nadando en su propia dirección.

¿Hasta cuándo durará? No lo sé, y no es que no me importe, pero ya no me voy a enfocar en el mañana sino en el hoy.

En estos meses sin embargo me ha seguido afectando el debate interno sobre sentir que vivimos en un mundo que pareciera cada vez más catalogar a los seres humanos entre sí como objetos. El que vale la pena como novio, el que vale la pena para un ratito. ¿Y qué si no quiero que me elijan como alguna de esas dos opciones? Si hay quienes se sienten cómodos con divisiones como estas, yo no.

Pero creo saber como salir de ese debate: no darle importancia. Que se hagan bolas los demás en sus bisecciones. En ese mundo hay dioses y sus seguidores. Los primeros autosacrifican demasiadas cosas para que los segundos los cataloguen como tal. El premio de los primeros es ser dios y de los segundos haber sido tocados por ellos. Pues que sigan anotándose sus tantos. Mi inseguridad a veces me ha hecho caer en ese juego. Es la inseguridad quien la alienta y alimenta.

Que apunten con el dedo. Que me clasifiquen en dónde gusten. Prefiero no ser lema de nadie, sino mi propia poesía.

Estoy contento :D